La verdad sobre las famosas feromonas

Mucho se dice sobre estas sustancias químicas que generamos todos los seres vivos, incluidos los insectos y bacterias. Incluso hay productos que aseguran que al contenerlas, tus posibilidades de atraer al hombre o a la mujer de tus sueños aumentan al doble. ¿Verdad o cuentos de vieja? Acá te contamos lo que la ciencia ha dicho sobre este tema.

Por Jessica Ramos V.

Es posible que hayas escuchado o leído algunas cosas sobre las feromonas, por ejemplo, que son vitales a la hora de la atracción sexual. Pero ¿qué tan verdad es esto? Acá te contamos un poco sobre estas sustancias químicas.

En líneas generales las feromonas son señales que un ser le emite a otros seres de la misma especie con diversos motivos, por ejemplo puede ser de demarcación de territorio. La palabra feromona viene del griego: pheran (transferir) y hormas (excitar).

Sin embargo, la arista más interesante de las feromonas es que cumplen un rol fundamental en la atracción sexual entre especies, en nuestro caso, entre un hombre y una mujer.

La primera vez que se descubrió esto fue gracias a una polilla. Sí, tal cual leyeron. En 1956 un grupo de científicos extrajeron un compuesto de las glándulas en el abdomen de una polilla del gusano de seda.  A estas sustancias las denominaron como bombykol. Lo que descubrieron es que esta sustancia generaba un efecto potente en las polillas del gusano de seda masculino, que al exponerse a su efecto,  se volvía completamente frenético.

Más tarde hicieron este mismo experimento, pero en mamíferos y los resultados fueron muy similares, por lo que se dedujo que efectivamente las feromonas tenían relación con la atracción sexual.

Uno de los experimentos más sustentable de esto es el realizado en 1970 por Martha McLintock en 1970 que tuvo una conclusión sorprendente: el ciclo menstrual femenino tiende a sincronizarse con el de otras mujeres cuando éstas conviven. Además, reveló que la exposición a las feromonas de otras mujeres alteraba el ciclo.

Con los años también se ha descubierto que las feromonas también ayudan a aliviar el estrés y la depresión, así como un aumento del atractivo.

Y existen una serie de feromonas, como por ejemplo, las de la lucha o de la colaboración.

También con el tiempo se concluyó que el olfato tiene una poderosa influencia sobre el comportamiento humano. Por lo mismo se ha asegurado que las feromonas en la elección de la pareja y que de aquí vendría la idea de que existe “amor a primera vista”.

Ahora, las feromonas se captan mediante receptores que se encuentran en el órgano vomeronasal de la nariz. El cuerpo si bien no percibe el olor, sí reacciona al captarlo.

Como dato anecdótico se cuenta que Enrique III se volvió loco de pasión por la princesa Marie de Cleves luego de oler, de manera accidental, una camisa empapada de sudor y que recién se había sacado.

Por otro lado, las mujeres de la época victoriana, dejaban caer sus pañuelos para seducir a los hombres, pañuelo que se guardaban en su escote.

Las feromonas más poderosas son:

Androsteronas: Ubicadas en las axilas de los hombres, entregan señal de fuerza y agresividad.

Androsteroles: Están en el sudor de hombres y mujeres y son más intensas a los 20 años.

Copulinas: Ubicadas en la secreción vaginal de las mujeres fértiles y que entrega la señal de madurez sexual. Un dato no menor es que el consumo de pastillas anticonceptivas baja la intensidad de esta feromona.

Actualmente en el mercado puedes encontrar una serie de productos que tienen feromonas. Si bien no hay estudios científicos que puedan comprobar aún fehacientemente que este tipo de productos tienen una alta efectividad, tampoco se ha desmentido. Al final está de uno el juzgar si te pueden ayudar a o no.

 

Jessica Ramos

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